miércoles, 7 de enero de 2015

Ganador del Concurso por los 2000 "me gusta" en ~ Cielers Street Team Mexico ~ + One Shot "Voice"

No crean que se nos había olvidado, ya tenemos ganadora del primer concurso por los 2000 "me gusta" en la página.





Ella es Panda MaiKol, envío un One Shot titulado Voice, a continuación se los dejamos, les pedimos por favor que no lo re-suban ni lo plagien.

Voice...

Puse mis manos alrededor de la taza de café para calentarlas un poco. A través de la ventana pude observar los paisajes urbanos que se enfriaban poco a poco y adornaban la estación.
Creo que en mis 22 años de vida jamás se había sentido un clima tan frío en la Ciudad de México. La temperatura evocaba lo que comenzó hace un año durante mi estadía en Japón; aquello que terminó dos meses atrás cuando regresé aquí, mi país.
Sonreí con melancolía al observar las hojas secas de los árboles caerse y revolotear suavemente sobre el asfalto.
“Nunca había sido tan feliz” 
Aún recordaba esa voz tan agradable.
Su pastelillo—las palabras de la joven mesera me trajeron de vuelta a la realidad.
Gracias.
Era algo deprimente estar sola en aquella cafetería tan llena de parejas y amigos que charlaban con desbordante alegría. 
Desde mi llegada no he querido salir con nadie a pesar de las constantes invitaciones. Aunque mi cuerpo está sentado aquí, mi alma no regresó, se quedó en los paisajes nipones, la comida su cultura y sobre todo en ellos… L'Arc~en~Ciel… ¿podré volver a verlos algún día?... Sólo una vez más, sólo por un momento quisiera poder mirar profundamente a través de sus ojos… Quiero sonreír de nuevo como aquella vez…
Un nudo en  mi garganta se forma mientras los recuerdos de todo lo que pasé con ellos se adueñan de mi mente.

--Diciembre 28, 1993. 10pm—
      —Demonios—maldije mientras miraba por milésima vez el mapa que sostenía— ¿Cómo pude haberme perdido?—llevaba tres meses en Tokio y aún no conocía la ciudad del todo.
Caminaba sin dirección alguna estudiando las calles mientras trataba de ubicarme. De pronto, una ráfaga de aire me arrancó el mapa de las manos. Comenzaba a perseguirlo cuando noté que un chico delgado con largo cabello castaño y que, a pesar de ser ya las diez de la noche, llevaba puestos grandes lentes de sol, corría tras el pedazo de papel hasta que por fin pudo tomarlo.
Lo lamento. No tenía que…—dije cuando alcancé al sujeto.
No hay problema, pero tenga cuidado, hay mucho viento el día de hoy.
¿Qué sucede? ¿Por qué te fuiste así sin más?—preguntó con voz jadeante un chico alto de cabello negro y corto que también llevaba gafas oscuras. El castaño le enseñó el mapa que aún llevaba en las manos.
Se hubiera perdido.
¿Quién?...Ah—hizo una pequeña reverencia al notar mi presencia.
Lo lamento—repetí avergonzada.
¿A dónde se dirige, señorita?
Roppongi
Oye, Tet-chan, podemos acompañarla, nos queda de paso—dijo el alto para después mirarme—Claro, si usted quiere.
Está bien—respondí después de dudarlo un poco—Gracias.
Mientras caminábamos, y conversábamos un poco, no podía evitar mirarlos atentamente cuando ellos no se percataban. Aunque los lentes cubrían gran parte de sus facciones, sabía que esos rostros los había visto en algún lado; y sus voces…me eran tan familiares…
Es aquí. Bienvenida a Roppongi—se detuvieron.
Muchas gracias. No puedo creer que lleve trabajando aquí por un tiempo y no pueda recordar las calles.
¿Trabaja aquí? Pensaba que era un simple turista
Bueno, he venido a Japón por mis estudios en fotografía, pero necesito un poco más de dinero…
¿Deberíamos venir a visitarla algún día?—preguntó el más alto con picardía. No pude evitar sonrojarme.
Ken-chan!—el castaño le dio un golpecillo discreto—Buena suerte. Hasta luego—nos despedimos con una reverencia antes de que cada quien retomara su rumbo.

¿Tet-chan? ¿Ken-chan? ¿Dónde he escuchando esos nom…?—me quedé quieta antes de entrar al establecimiento donde trabajaba como mesera y me giré bruscamente intentando buscarlos con la mirada— ¡No puede ser!
¿Qué?—cuestionó una de mis amigas detrás de mí.
L'Arc~en~Ciel…¡Ken y Tetsu me han traído hasta aquí!
¿Te has vuelto loca? Son la banda del momento. FA-MO-SOS. ¿Comprendes? ¿Por qué andarían por ahí ayudando a niñitas extranjeras?
¡Te digo que es cierto!
Basta ya, vamos a entrar—entré a regañadientes al bar.

--Diciembre 29, 1993. 4am—
Después de una larga noche lidiando con ebrios fastidiosos, salí del trabajo casi al amanecer. Lo único que quería era llegar a casa y dormir por lo menos dos semanas. La escuela y ese empleo nocturno me estaban matando. Apenas podía caminar, mis piernas no respondían y mis párpados se sentían tan pesados.
Andaba sin ganas por los callejones desiertos cuando escuché un ruido detrás de mí. Miré discretamente sobre el hombro, a estas horas solía haber muchos pervertidos sueltos. Pero no había nadie; sin embargo, me mantuve alerta.
Uno. Dos. Tres. Tres pasos más y pude notar que una joven de cabellera ondulada y oscura me seguía con cautela montada en una bicicleta. No voy a mentir, comencé a asustarme. Bajé la mirada y apresuré mi caminar.
Escuchaba el sonido de las llantas que rozaban el asfalto más y más cerca. ¿Qué planeaba hacerme? ¿Robar mi bolso, golpearme…matarme? Mi fértil imaginación no era de mucha ayuda, simplemente hacía que mi cuerpo entero temblara.
De un momento a otro, creía que iba a atraparme, pero, para mi sorpresa, siguió su camino en línea recta y sin interrupciones. Un suspiro de alivio me permitió relajarme, aunque no por mucho tiempo. De inmediato me di cuenta de que aquella mujer, a la que resaltaban sus hermosas facciones a pesar de la oscuridad, había dado la vuelta y pedaleaba con todas sus fuerzas contra mí.
Traté de correr, pero parecía que mis pies estaban anclados al suelo. Entonces noté una expresión de malicia en su rostro que me erizó la piel e hizo que mis piernas, en un intento desesperado por salir de ahí como fuera, se enredaran entre ellas y cayera sobre mi trasero justo antes de que esa figura femenina detuviera su vehículo a centímetros de golpearme.
Lo siento mucho, ¿se encuentra bien?—esa voz…estaba claro que NO era una chica.
¿Acaso se ha vuelto loco?—alcé la mirada y me topé con esos ojos marrones que me habían enamorado desde que me perdí en su profundidad— Hy…Hyde-san?
De verdad lo lamento. Quise recuperar un antiguo pasatiempo y creo que me emocioné un poco—ofreció su mano y me ayudó a ponerme de pie. Estaba tan impresionada que no podía articular palabra.
¡Heidi! Mira lo que has hecho— Imposible. Tengo a Hyde y a Sakura a sólo dos pasos de distancia.
Perdóneme—me miró ruborizado.
N…no…se preocupen—estaba tan aturdida en esos momentos—Debo ir a casa—dije con un hilo de voz. Hice una reverencia. Empezaba a alejarme de ellos cuando sentí una mano fuerte sosteniendo mi muñeca.
Tenga cuidado. Hay muchos locos por ahí—la voz inconfundible de Sakura me hizo vibrar. Guiñó un ojo antes de marcharse rápidamente junto con Hyde.

--Enero 7, 1994. 8pm—
En cinco minutos empezaremos la sesión—me dijo el jefe. 
Debido a que era realmente buena en mis estudios, me habían contratado por un tiempo como fotógrafa en una gran agencia, aunque claro, con cierta supervisión. Era la primera vez que retrataría a un famoso, más aún no tenía idea de quién se trataba. 
Respiré profundo y preparé mi cámara antes de salir al set. Caminé distraída entre el staff, acercándome hacia el centro de aquellas luces cegadoras.
Miré anonada como entraban uno a uno. Esa noche iba a trabajar con L'Arc~en~Ciel. Era un sueño, debía de serlo.
Chicos, Megan-san va a ser nuestra fotógrafa el día de hoy. Tal vez les parezca joven, pero a pesar de aún ser estudiante, parece una profesional.
¿Bicicleta?
¿Perdón?—su representante estaba algo confundido.
Sakura, ¿también la conoces?—preguntó Ken curioso.
Si, Hyde casi la mata de un susto—se echó a reir mientras el pequeño asentía una vez con su cabeza a modo de disculpa.
Vaya, que extraño es el mundo…Bueno, a trabajar—todos nos miramos un segundo antes de colocarnos en nuestras posiciones. ¿Era posible que me recordaran?
Los chicos eran…maravillosos. Sus vestuarios, su maquillaje, sus peinados, todo encajaba perfecto. Además, pudimos desenvolvernos por completo. No sabía por qué, pero me sentía realmente cómoda con ellos y me atrevo a decir que se sentían de la misma manera conmigo.
Excelente. Ahora hay que hacer unas cuantas fotos individuales, ¿de acuerdo?—ordenó mi superior, siguiendo las indicaciones del representante.
Fue apasionante trabajar con ellos, cada quien tenía una personalidad diferente que se reflejaba en las fotografías. Tetsu, Sakura, Ken y, para finalizar, Hyde. A pesar de que todos hacían comentarios y bromeaban, con el único que tuve problemas para concentrarme fue con este último.
¿Por qué eres tan hermoso?— susurré muy despacio mientras enfocaba el lente de la cámara creyendo que no podrían escucharme. Pero hubo alguien que lo hizo. 
No lo sé— dijo Hyde imitando mi tono de voz y haciendo que sus labios se adueñaran de una sonrisa magnífica.
A partir de esa noche, mi vida cambió. La semana siguiente los tenía en la puerta de mi dormitorio incitándome a ir con ellos a alguna parte. ¿Cómo sabían dónde vivía? ¿Por qué quisieron acercarse a una estudiante extranjera?...Aún no entiendo cómo es que nos hicimos amigos tan cercanos en tan poco tiempo, pero en un abrir y cerrar de ojos ya nos conocíamos a la perfección. 
Pasé varios meses trabajando y saliendo con ellos en diferentes ocasiones. Eran músicos magníficos y encantadoras personas.  Los apreciaba demasiado y ya no como una simple admiradora, sino como una amiga. Los sentía parte de mi familia, parte de mí. 
No obstante, después de aquella aventura, había una realidad esperando por mí. El tiempo había concluido, ya no podía seguir más en Japón y el miedo recorría mis venas.

--Septiembre 3, 1994. 4pm—
Me encontraba sentada en junto a la ventana en el tren que me llevaría al aeropuerto. Sentía que todo se volvía borroso… ¿Por qué tenía que ser así?
“Quédate”
Sus voces en mi cabeza me estrujaban el corazón. Pese al creciente bullicio de los andenes, podía escuchar claramente los agradables sonidos provenientes de sus gargantas.
El transporte estaba a punto de partir cuando algo me distrajo de mis pensamientos.
Meg-chan!—miré a lo lejos y ahí estaban, entre toda esa gente. Si hubiera podido, en ese momento bajaba del tren y corría hacia ellos olvidándome de todo lo demás, pero había arrancado, empezaba a avanzar lentamente y sus impecables figuras comenzaban a quedarse atrás.
Arigato!—escuché gritar a Hyde mientras agitaba su mano suavemente en señal de despedida…

Entonces noté que había lágrimas recorriendo mis mejillas. Inmediatamente las sequé con el dorso de mi mano. Sonreí, Megan, la que nunca se mostraba débil ante nadie, estaba llorando en aquella cafetería…todo era su culpa.
Entonces, noté un pañuelo que se acercaba. Miré hacia arriba y mis ojos se abrieron como platos…No era cierto…
¿Podemos sentarnos?



Les dejamos las respuestas de las preguntas para los finalistas y que contesto Panda.

Muchas felicidades y gracias a todos los fans que participaron, subiremos también sus trabajos a el blog.

1. Define en una palabra a L'Arc~en~Ciel
Curación
2. ¿En qué te ha ayudado L'Arc~en~Ciel?
¿Han sentido ese vacío que queda tras saber que alguien a quien amabas ha muerto? Yo sí, y aún recuerdo ese día como si fuera ayer…pero ahí estaban los colores de un arcoíris brillante esperando iluminarme. Si no fuera por esos excelentes músicos, quizá hubiera terminado hundida en una depresión asesina.
L’Arc me enseñó a sonreír de nuevo. De ellos aprendí a mirar con el alma, a escuchar con el corazón.
¿En qué me han ayudado? Bueno, al prestarle atención a la melodía de sus canciones, puedo encontrarme una vez más con esa persona que se fue para siempre.
3. ¿Qué significa L'Arc~en~Ciel en tu vida?
Son una especie de analgésico. Cada vez que mi alma se quiebra y siento que ya no puedo más, aparece alguno de todos esos magníficos temas y me repone de inmediato. Me pregunto si habrá una sensación más hermosa que la que percibo al escuchar sus canciones…
4. ¿Por qué debes ser la/el ganador del boleto o disco?
A pesar de tener poco tiempo para que mi imaginación viajara hasta aquella época tan bella, di mi mayor esfuerzo a fin de que mi relato quedara lo mejor posible. Creo que expresé enteramente lo que “Voice”, que le da título al One Shot, me hace sentir. Al final, ese trabajo no sólo fue para el concurso, es un extracto de mí y de todas esas emociones que me erizan la piel cada vez que alguien pronuncia L'Arc~en~Ciel.

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